El otro día fui al Burger King y me dispuse ha abrir una bolsita de ketchup siguiendo las simpáticas líneas blancas que solo las ponen para reirse de nosotros porque es imposible abrirlo por las líneas de mierda.

Como siempre y para no perder la costumbre tuve que abrirlo con los dientes como si de ello dependiera mi vida.
Con los putos tetrabriks más de lo mismo, por muy despacio que lo abra siempre se sale el líquido llenando de mierda la encimera de la cocina o se despega el megaultraexcelente abrefácil.

Y lo mismo con las latas que de cada 10 que abro 6 se rompen la anilla (estadísticamente comprobado).
Pero he encontrado una solución para eso.

Bueno, resumiendo, que el que inventó el abrefácil es o era un inútil de tres pares de cojones. La vida nos iría mucho mejor sin este maquiavélico invento.


